Lunes cotidiano # 9: El juego de la eterna página 96

Fotografía de Luc Dupin

Fotografía de Luc Dupin

Diez a eme en punto a la punta

Silencio a las diez a eme… de un salto muy lento, quedo sentada en el borde de la cama, miro el reloj y no son las diez a eme: son las siete cero cinco a eme y nunca caminé por el pasillo, siempre estuve hundida en la mitad de la almohada (que en realidad es un cojín), me atrapa de nuevo la falta de seriedad frente a la página en blanco y todos los cuentos atrasados. Una siempre se preocupa por no poder escribir y siempre termina escribiendo…

 -A la punta del amanecer,

a la punta del hilo que tejen los recuerdos,

a la punta de la nariz de otra persona apunto de besarse,

a la punta de la mesa con la que Ema

se pega todos los días a las siete menos cuarto

y disimula que eso le ha sucedido-

-¿Cuántas veces te va a pasar eso? ¿Por qué no mueves de lugar la mesa?- Me pregunto mientras paso la mano por el borde de la mesa de noche, levanto la libreta de sueños y se me cruza un pensamiento muy claro: -Hoy nos urge leer la página 96 del libro más cercano-

Minuto noventa y seis de la hora pasada

Así como se tratara del juego más innovador, me levanté, caminé hacia la biblioteca y saqué libros, diccionarios de varios idiomas, revistas de cine, hasta una enciclopedia de curiosidades históricas, todo al azar (aunque aquí entre “nos” ¿qué es eso del azar sino más que elecciones y decisiones diarias?) Me sentía como si fuera a hacer la investigación más importante del año y fuera revelar los secretos más puros de algo, ése algo, esa palabra algo que siempre es algo que una no sabe qué es hasta que se encuentra con ese algo que luego nombrará de alguna manera.

Empecé a jugar con la página 96, como si la página 96 fuera el número ganador del día, como si esos números al sumarse fueran quince y a su vez dieran seis. Así el juego se podría prolongar saltando:

-de la 96 a la quince,

de la quince a la seis-

Y no acabaría nunca con la biblioteca, el número ganador tal vez no era el 96, ni el quince, ni el seis, sin embargo, el juego consistía en leer algo que se buscaba en la vida y que se encontraba en los libros que me habían encontrado esta mañana, así que así sucedieron los actos y hechos de la página eterna: la 96

Diez a eme o siete y media a eme (usted elige)

Primero busqué la palabra Monk en el dispositivo online de música aleatoria, sabía que en el fondo buscaba a Thelonious S. Monk, sin embargo lo primero que me apareció fue un tributo a Sphere Monk de Portishead, así que la mañana desde las siete a eme se gastó en un soundtrack cadencioso, mientras escribía a su ritmo lo que ustedes acabaron de leer cinco páginas o cinco lunes atrás.

Después, aunque quería leer todo DIEZ DE ALGO como buscando otra vez instaurarme en el pasado, recordé la importancia de los dos rayones con profundidad excesiva que había tocado horas atrás, cerré el blog y empecé el juego.

Diez de algo a las a eme

Me di cuenta que el juego podía tener más éxito, si después de leer la página 96, sólo me quedaba con el renglón quince y luego sólo escogía la palabra sexta de esa línea, (y así con varios libros hasta construir un párrafo al no azar de la eterna página 96) así que se iniciaba un viaje armónico entre la complicidad de los libros leídos, los libros que volvían a descubrirse y esa página 96 se volvía la eternidad del segundo día de este mes o podría ser que este mes se convirtiera en un año nuevo, y así inventarnos otros espacios, otros tiempos, otras épocas y escribiríamos otros relatos con otros recuerdos:

Empecé con el libro que me había mirado días atrás: “El imperio de las cinco lunas”, leí en voz alta la frase del conteo: : -así pasaron desapercibidos muchos años, hasta que los largos hilos de la reina araña llegaron a la torre- . Recuerdo que este libro precedió a un libro prestado, de una amiga que dejo la escritura y se dedicó a la ópera y al clarinete. Ese libro prestado recuerdo que me había gustado y por las ansias de no perderme ninguna palabra, hacía todo al mismo tiempo que leía, comía y leía, miraba por la ventana y leía, asentía a las discusiones de mi madre y leía.

Esa mañana mientras ayudaba a lavar la sudadera del colegio también leía, y por el pobre libro del cual no recuerdo su título, cayó en un platón lleno de agua y jabón, acto seguido o por lo menos los recuerdos se suman a que tuve que colgarlo, sentarme a su lado con el secador en mano y al no poder leer en esa posición vertical, empecé a leer: “El imperio de las cinco lunas”, el cual me atrapó en la telaraña de la reina araña y el otro libro tuvo la suerte de terminar seco y olvidado en el tendedero hasta que mi madre lo encontró como un objeto que no debería estar ahí y me lo entregó (ya que era la única persona que sabía que leía) Finalmente entregué el libro, mi amiga no dijo nada sobre su apariencia deplorable, ella ya andaba leyendo partituras.

JUEGA!!!

Nota de escritura: Recuerden jugar y seguir las instrucciones, escribirnos en los comentarios, sobre la experiencia de la eterna página 96 y qué libro o página terminaron leyendo, así:

Lxs invito a jugar, ‪#‎RetosLiterarios‬ ‪#‎Pág96‬
1. Lee esta entrada del blog (o puedes leer toda la serie de la “eterna pág 96”)
2. Sigue las NO instrucciones
3. Comparte en tu muro, en los comentarios y resuelve el reto
4. Tagea a 4 amigxs y rétalos

“Así:
El reto de la eterna página 96:

Libro: Queridas mías de Clarice Lispector​
Pág: 96
Línea 15: “Pero te entiendo y sé que a veces no se tiene nada que escribir aunque se tengan cosas que decir”
Sexta palabra: Que

Libro: “LU” de Luisa Roa
Pág: 96
Línea 15: “Bernhard contaba que su única compañera había muerto y que el había quedado solo.”
Sexta palabra: compañera

Libro: “Desarmar el Cuerpo” de Juliana Ramírez Plazas
Pág: 96
Línea 15: “Su madre ríe, Ema toma aire e intenta quitarse el saco, da vueltas como persiguiendo la manga que se le va a un extremo de la habitación…”
Sexta palabra: aire

Libro: “La Grieta” de Doris Lessing
Pág: 96
Línea 15: “Que era aquello que estaba allí, entre sus brazos a la vera de sus cuerpos, en la niña de Maira, La Nueva.”
Sexta palabra: allí

Resultado del juego: Allí estaba su compañera sin qué respirar.”

Este #LunesCotidiano continúa a las: Once a eme del 20 de abril.

  -No olvides compartir-

Por:

Juliana Ramírez Plazas

Escritora cotidiana

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

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Un comentario en “Lunes cotidiano # 9: El juego de la eterna página 96

  1. ClemSinOxigeno dijo:

    Lunes cotidiano: El juego de la eterna pág 96

    Libro: No one belongs here more than you. Stories by Miranda July

    Capítulo: I kiss a door

    Frase del renglón 15: “He told me everything while we were standing in the soul aisle of Spillers.”

    Hoy la sexta palabra: WE

    Y así los que creemos que los libros nos hablan directico.

    bonito día!

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