Lunes cotidiano #1: Remembranzas de un libro parte I

Fotografía tomada por J en un lugar llamado: El escondite del sol

Fotografía tomada por J en un lugar llamado: El escondite del sol

Hace rato no me atrapaba un libro (de literatura claro) hasta que un amigo me prestó: “Descubrimientos” de Clarice Lispector. Y la volví a re-descubrir de otra manera, desde una mirada de colega. Es un libro en el que narra a manera de crónicas: momentos cotidianos de su entorno, de su proceso de escritura, de su hijo, de las cartas a sus lectores, de instantes políticos, de viajes, todo de una manera que ya entenderán cómo me hizo sentir y re-descubrir mi escritura. (Note mi gusto por la palabra cotidianidad)

Página 46: “#Gratitud a la máquina”

Desde este capítulo, ya me imaginaba que la lectura de este libro (lectura en desorden que luego intenté ordenar) iba a ser un despertar para seguir escribiendo “algo de algo”. Hubo instantes mágicos, de esos instantes que ocurren misteriosamente en la vida real, enfrente de nuestras narices y que pocos vemos y los que vemos, a veces nos desentrenamos para no percibirlos y así llegamos aquí al LUNES. Tomando como referencia las columnas/crónicas de cotidianidades de Clarice quién escribía para el Jornal do Brazil, todos los sábados entre 1967 y 1973, vamos a ver cuanto tiempo logramos salirnos de la ficción en este #LunesCotidiano

No soy sábado, soy un Lunes cotidiano ¿y qué?

Los Lunes, son como un yunque marca Acme que nos cae en la cabeza y nos atraviesa la sien y al tambalearse cae directo en el dedo meñique, ese dolor punzante viaja al cerebro y le dice, muy serio— El lunes es el peor día para despertar. —Acto seguido, la oficina de quejas de los días hábiles recibe sólo quejas del pobre o la pobre Lunes.— ¿Qué he hecho? —Se pregunta y agrega— Si hasta bonita me veo, con esa L grandota que se desliza entre la E cursiva hasta llegar a la S… no entiendo… —Internamente sabemos que todo es culpa del domingo, ese día que se instaura en una cama en la que todos los cachetes y babas del mundo viajan a una almohada en un sueño eterno de serenidad y pereza y por eso el/la pobre Lunes tiene que cargar con este imaginario masivo y la cotidianidad se vuelve ceguera y queja, en vez de detalles y nuevo día.

Voy a señalar esta duda, por si alguno sabe a ciencia cierta: dudas milenarias entre la instauración del calendario juliano y el calendario gregoriano, ¿cuál es el primer día de la semana? Pero este cuestionamiento se los dejo a ustedes, invitándolos a empezar la semana dónde mejor les plazca y que el año empiece dónde también les venga en gana, por ahora en estas columnas (aunque wordpress no deje poner ese diseño) no nos atañe en este momento tales calendarios, sino que vamos a reivindicar la memoria del Lunes y sus descubrimientos.

Bienvenidxs a nuestros Lunes y al primer instante de algo.

(LEA PARTE II)

-No olvides compartir-

Por:

Juliana Ramírez Plazas

Escritora cotidiana

Licencia de Creative Commons

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

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3 comentarios en “Lunes cotidiano #1: Remembranzas de un libro parte I

  1. Andrea Caos dijo:

    Me gusta la manera especial con la cuál queres, pretendes y / o haces interactuar conoce lectores, ( paréntesis). Nice lunes de lectura después de un condenado domingo. 🙂 Gracias

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